jueves, 23 de julio de 2009

LA OTRA PARTE

Nadie supo qué fue de él.
Acostumbraba a levantarse temprano. Se duchaba mientras un agradable olor a café inundaba la cocina, el salón, la habitación y, finalmente, se entrelazaba con el aroma del jabón que solía usar.
Tostadas (dos) con mermelada de frambuesa. Una manzana.
Tomaba el ascensor por las mañana, pero sólo lo utilizaba una vez al día. Trabajaba en una gran empresa. Era un gran hombre de negocios, atareado, saturado.
Solía comer en quince minutos, no más, y tomaba un café rápido en cinco, “a lo ejecutivo”.
Volvía a casa al anochecer. Nadie lo esperaba. A veces veía las noticias o leía el periódico, pero enseguida se metía en la cama. Sábanas limpias, perfectamente planchadas. Orden total. Disciplina absoluta.
Todas las noches, a las cuatro, se levantaba a beber tres vasos de agua y volvía a meterse en la cama.
Dormía hasta las seis. Tomaba un vaso de leche caliente y dormitaba un poco más hasta las siete y cuarto.
Así comenzaba un nuevo día, similar al anterior.
Pero un día, después de haber obtenido un gran premio por cierto proyecto, desapareció. Nadie supo más de él.
Excepto yo.
Él consiguió realizarse, logró su objetivo como buen profesional y eso le hizo enorgullecerse de sí mismo. Se sintió bien. Creció en su interior.
Pero ahora, sin embargo, tenía que encontrar a su Otra Parte.
Emprendió, lejos de su vida anterior, la búsqueda del amor.

2 comentarios:

Carina Felice dijo...

bellisimo relato....muy bueno...
sumamente agradable este rincon. volvere, sin dudas:)
Un abrazo!

J.Carlos dijo...

Toda una alegría el ver que has vuelto, y además con estas ganas; luchamos por tantas cosas en la vida, que muchas veces olvidamos lo fundamental , bien está, que aunque tarde, intentemos encontrarlas.
Un abrazo

ÚLTIMO BAILE

ÚLTIMO BAILE
Bailaré hasta saciar todos mis anhelos, sintiendo cada soplo musical como la esperanza de que otro mañana será posible. Así, hasta bailar con la muerte, última compañera de todos, aquella a la que tendremos que conceder el baile que cierre la fiesta. N.O.G.

OLOR A CALLE

Te aferras a mí como un recuerdo, fruto de largas horas vagabundeando.
Te quiero en mí destructor del olvido, evocando horas pasadas.
Visualizo en tu aroma sugerencias vividas.
Fragancias exquisitas y nauseabundas como dos enamorados fusionadas.
Imágenes bellas y mortales grabadas en tu presencia.
Frases y pláticas como voz lejana.
Sonrisas y sollozos desgarrados pugnan por escapar de tu interior.
¿Dónde quedo yo?
¿Habito en mí o en ti?
No me dejes en el abismo de la ignorancia.
Arrópame con tu manto aromático, guárdame en el recuerdo de lo que alguna vez fui.

N.O.G.

"...pero vosotros ciegos estáis cuando no conocéis que nacéis para padecer y morís para descansar."

¿Qué valor damos a la vida?
¿Qué consideramos que somos durante nuestro viaje?
¿Cuál es nuestra misión? ¿Padecer?
Sinceramente, creo que la vida es lo más bello que posee el ser humano. Descansaré al morir, pero después de haberme cansado de felicidad.
N.O.G.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios, lloró de amor al divisar su Itaca verde y humilde. El arte es esa Itaca de verde eternidad, no de prodigios.

Jorge Luis Borges

NACÍ CON LAS MANOS VACÍAS

Y llenas de cuentos. Las manos sirven para escribir, amar o tejer. Hay para quien es el más dulce de los tormentos. Las manos pueden ser grandes, fuertes, etereas, capaces de todo y de nada. Demuestran y hacen mucho. Nací con las manos vacias pero llenas de historias que escribir, amar o tejer. Nací con las manos surcadas de ti pero sobre todo de mí.
CSB.

LA BELLEZA DE UN INSTANTE

LA BELLEZA DE UN INSTANTE
N.O.G.